Por suerte un
asiento libre. Ayer ese viaje a Once me dejó las piernas destrozadas y las
várices empiezan a doler.Además el viaje
es el único momento que tengo para mí y
me gusta sentarme junto a la ventana aunque el paisaje no sea más que asfalto,
postes de luz y propagandas, y se cuelan
los problemas de todos los días: ¿con quién se quedan los chicos ?, ¿cómo pago
las cuentas? ¿llegaré antes de que cierre el mercado? Me vendría tan bien
conocer a alguien que me ayude con la casa, un padre para los chicos, y un
compañero para mí. Que se parezca un poco a este tan buenmozo que sale en la novela
de la noche. Pero qué me va a llevar el apunte alguien así. Por suerte el
patrón me arregló los dientes porque antes menos me iban a llevar el
apunte. Alguien con quien charlar a la
noche mientras cenamos, comentar el día de trabajo y reírnos un rato viendo
tele. Y salir alguna vez a tomar una cervecita o algo…El otro fin de semana me
animo y me voy con la Nely a la bailanta, ella siempre conoce a alguien. Yo no
tengo el cuerpo de ella, pero pueda ser que conozca a alguien que me quiera.
Un modelito así
quisiera, aunque debería hacer un poco de ejercicio. Además la otra tarde
mientras baldeaba practiqué un poco el paso que la Nely me enseñó y con eso
seguro se enamoran, los hombres van a hacer fila para bailar conmigo y el que
yo elija me llevará a pasear en mi franco. Ya veré donde dejo los chicos. Un
paseo en auto, un pic-nic en
Palermo. Al Lezama no porque es
muy cerca de lo del Fabián, a ver si todavía le rompe la cabeza... Qué iba a saber yo que esta putada iba a ser
la vida, limpiarle el culo a los ricos, estar tanto tiempo fuera de la casa
para unos pocos mangos. Pero no importa, quizás conozco a alguien con plata y
me salvo.Tengo que estar
atenta. Cualquiera puede ser el hombre de mi vida. Estoy segura que me daré
cuenta. Ay qué porte tiene aquel, qué brazos...pero seguro no sabe ni
lavarse un calzón. Vagos no, para eso malo conocido. Con el padre de mis hijos
me basta y me sobra. Que no tome, que cocine, que no salga mucho, que sea
compañero y que me quiera...sobre todo que me quiera. 80 pesos de teléfono: con
quién hablarán tanto estos chicos.50 de luz: se la pasan viendo tele. 40 de
gas: 170 pesos. Y el Kevin que se escapa de la escuela y me dice puta porque me
quedo de charla con el verdulero y la Yenifer cada vez que vuelve de ver al
padre todo está mal, nada le parece bien de lo que tiene. Que quiere irse a
vivir con él, y el padre me viene con
cuentos que ellos le llevan como si una no se rompiera el alma. Que si hablo
con este o con aquel. Que tenga cuidado con lo que hago delante de sus hijos,
de SUS hijos que sinverguenza….y yo no doy más, no sé qué hacer. Me falta el
respeto…. cuando tenga un hombre al lado me va a tener que respetar. El que me
mira es el chico del mercado. El correntinito que hace los pedidos. A ese
seguro lo tomaron por los ojos achinados. El Facundo dice que es chino también
pero ese es más Correntino que la Olga. Y cada vez que viene mira con ojos de
querer entrar, de querer revolearme las bolsa en mitad del patio y meter mano
adentro de la blusa y besarme con el patio lleno de papas, naranjas y cebollas
que ruedan mientras la pava hierve con un humo enorme y yo sentada en la mesada
y él parado entre mis piernas abiertas.
Ay!! Qué estoy pensando… es que hace
tanto que una está sola…y si no fuera por esas peleas con el Fabián en las que
se pone como un loco y me agarra contra la pared y yo bue, que le voy a hacer,
todavía me puede pero cuando esté con otro me va a tener que respetar. ¡Pero
miren quién va ahí! Pero si es la Amelí Godoy, la que vivía frente a lo del
Osvaldo. Esa siempre me miraba con ojos de envidia, con ojos de querer lo que
yo tenía. Bastaba que yo me cortara el pelo un día para que ella fuera al día
siguiente a cortárselo idéntico. Que yo me mirara con algún muchacho del barrio
para que ella le anduviera atrás...Si la Nely me decía: Esa te tiene envidia… Y
después de tanto tiempo mirála vos manejando un coche, y qué coche…último
modelo. Seguro engüalichó a algún guitudo y se casó por conveniencia. Si era
más zorra esa… Qué cansancio, y recién Puente Saavedra, una horita más…
No hay comentarios:
Publicar un comentario