miércoles, 23 de julio de 2014

Monólogo I : Fragmento de la obra " Indique su destino al conductor " Pina González



Por suerte un asiento libre. Ayer ese viaje a Once me dejó las piernas destrozadas y las várices  empiezan a doler.Además el viaje es el único momento que tengo para mí y  me gusta sentarme junto a la ventana aunque el paisaje no sea más que asfalto, postes de luz y propagandas,  y se cuelan los problemas de todos los días: ¿con quién se quedan los chicos ?, ¿cómo pago las cuentas? ¿llegaré antes de que cierre el mercado? Me vendría tan bien conocer a alguien que me ayude con la casa, un padre para los chicos, y un compañero para mí. Que se parezca un poco a este tan buenmozo que sale en la novela de la noche. Pero qué me va a llevar el apunte alguien así. Por suerte el patrón me arregló los dientes porque antes menos me iban a llevar el apunte.  Alguien con quien charlar a la noche mientras cenamos, comentar el día de trabajo y reírnos un rato viendo tele. Y salir alguna vez a tomar una cervecita o algo…El otro fin de semana me animo y me voy con la Nely a la bailanta, ella siempre conoce a alguien. Yo no tengo el cuerpo de ella, pero pueda ser que conozca a alguien que me quiera.
Un modelito así quisiera, aunque debería hacer un poco de ejercicio. Además la otra tarde mientras baldeaba practiqué un poco el paso que la Nely me enseñó y con eso seguro se enamoran, los hombres van a hacer fila para bailar conmigo y el que yo elija me llevará a pasear en mi franco. Ya veré donde dejo los chicos. Un paseo en auto, un pic-nic en  Palermo.  Al Lezama no porque es muy cerca de lo del Fabián, a ver si todavía le rompe la cabeza...  Qué iba a saber yo que esta putada iba a ser la vida, limpiarle el culo a los ricos, estar tanto tiempo fuera de la casa para unos pocos mangos. Pero no importa, quizás conozco a alguien con plata y me salvo.Tengo que estar atenta. Cualquiera puede ser el hombre de mi vida. Estoy segura que me daré cuenta. Ay qué porte tiene aquel, qué brazos...pero seguro no sabe ni lavarse un calzón. Vagos no, para eso malo conocido. Con el padre de mis hijos me basta y me sobra. Que no tome, que cocine, que no salga mucho, que sea compañero y que me quiera...sobre todo que me quiera. 80 pesos de teléfono: con quién hablarán tanto estos chicos.50 de luz: se la pasan viendo tele. 40 de gas: 170 pesos. Y el Kevin que se escapa de la escuela y me dice puta porque me quedo de charla con el verdulero y la Yenifer cada vez que vuelve de ver al padre todo está mal, nada le parece bien de lo que tiene. Que quiere irse a vivir con  él, y el padre me viene con cuentos que ellos le llevan como si una no se rompiera el alma. Que si hablo con este o con aquel. Que tenga cuidado con lo que hago delante de sus hijos, de SUS hijos que sinverguenza….y yo no doy más, no sé qué hacer. Me falta el respeto…. cuando tenga un hombre al lado me va a tener que respetar. El que me mira es el chico del mercado. El correntinito que hace los pedidos. A ese seguro lo tomaron por los ojos achinados. El Facundo dice que es chino también pero ese es más Correntino que la Olga. Y cada vez que viene mira con ojos de querer entrar, de querer revolearme las bolsa en mitad del patio y meter mano adentro de la blusa y besarme con el patio lleno de papas, naranjas y cebollas que ruedan mientras la pava hierve con un humo enorme y yo sentada en la mesada y él parado entre mis piernas abiertas.
Ay!! Qué estoy pensando… es que hace tanto que una está sola…y si no fuera por esas peleas con el Fabián en las que se pone como un loco y me agarra contra la pared y yo bue, que le voy a hacer, todavía me puede pero cuando esté con otro me va a tener que respetar. ¡Pero miren quién va ahí! Pero si es la Amelí Godoy, la que vivía frente a lo del Osvaldo. Esa siempre me miraba con ojos de envidia, con ojos de querer lo que yo tenía. Bastaba que yo me cortara el pelo un día para que ella fuera al día siguiente a cortárselo idéntico. Que yo me mirara con algún muchacho del barrio para que ella le anduviera atrás...Si la Nely me decía: Esa te tiene envidia… Y después de tanto tiempo mirála vos manejando un coche, y qué coche…último modelo. Seguro engüalichó a algún guitudo y se casó por conveniencia. Si era más zorra esa… Qué cansancio, y recién Puente Saavedra, una horita más…

" Ars poética " Pina González


Así  como las plantas brotan del cemento la poesía parece brotar de este mundo vacíado. Como un conjuro sin fin mediante el que las cosas recobrarían su sentido original.
Como el horror ante la certeza de una zanja entre vida y palabra, y la falta de autenticidad que este vínculo trae aparejada. Como un arrullo que mantiene despierto nuestro espíritu esencial, primigenio. Como el intento infinito de llamar a las cosas por su nombre verdadero y la esperanza de que un día un mundo se nos revelará al dar con la llave precisa, la indicada. Como una forma propia de nombrar este mundo. Como una manera también de atravesarlo.

" ... tu corazón de mi corazón ... " Pina González


            I


Tocamos el piano

por nuestros dedos
el deseo vierte su música

un diálogo susurrado
una mano en piel ajena

desde entonces llevo
mi espalda marcada
como los lugares
a los que las abejas
planean volver


         II 

demoro tu ida
al trabajo
con una caricia imposible
de resistir es
mi único vicio
tender de mi balcón
un momento elegido
entre tantos y sentarme a mirarlo
mientras
labios y lengua extrañan
el camino andado durante la noche

          III

dormir sobre
tu cuerpo dormido
besarte una
a una las pecas que se esparcen
en la almohada cuando no
las vemos ¿qué pasará
mientras soñamos?
andar tu cuerpo
con la inconciencia
de un presente infinito
o un futuro del que no quiero
saber 

        IV

en este dulce
deslizar por el cuerpo
de otro. En este tibio ocaso
se me va la vida. Enredada
entre los dedos del amante.
Expirada por los labios que me rozan.
    
         V

coso tu pollera
mientras dormís un
rato  más y pienso¿será
por fin esto lo que
la decida a quedarse
lo que transforme su ideal
de una familia feliz?

         VI

 te miro
en el fondo de mi taza
de café con leche
ando las calles
busco tu voz en mi
caleidoscopio personal

te detendrás
junto a la ventana, alguna lluvia
buscando
el preciso lugar
donde las gotas empiezan a caer
penderás de mí tu mirada
en otra parte
 
       VII 

a quien
le escribo
a quien
invoca mi deseo 
a campo traviesa
tu ausencia física
de a ratos, de otros
en el lugar por mí elegido
para quedarte, en medio
de la noche despierta
la sorpresa de que hoy
estés acá
 
        VIII

verte doblar la esquina
te das vuelta, no te das
vuelta a pensarte y el repaso
del tiempo que dilata
pupilas, boca y vos
te alejás silbando algo
que no resolvés si deslizar
o no.                            
 
Te dejo ir
como a un barrilete al que me até
durante la noche
suelto ese peso
a esta hora de la tarde.

          IX
 
repito un gesto tuyo
en el espejo a partir
de ahora estarás presente
através de lo que no disuelva el tiempo

           X
 
en la distancia y a esta altura
mi cuerpo se vacía de tu cuerpo
marea de minutos que se vuelven
horas, días, semanas, las líneas
de tu cara diluídas

          XI


es curioso
oler la mentira
y aún lanzarme
de cara al suelo

necesitar un santo
en el lugar del amor

que descanse
en carne ajena
la angustia
de saberme sola